19.5.17

EL MINISTERIO ÚNICO

 
Hay un asunto que es único, del cual queremos hablar. En el Nuevo Testamento, en los primeros cuatro libros, vemos a un solo Cristo. Luego a partir de este Cristo los apóstoles fueron producidos. Luego estos apóstoles son quienes producen las iglesias. Así que, un solo Cristo produce a los apóstoles, y los muchos apóstoles producen las iglesias. Ahora, el último asunto del cual queremos hablar es el ministerio único.
El ministerio es uno solo. En Hechos 1:17 Pedro dice acerca de Judas: “Era contado con nosotros, y se le asignó una porción de este ministerio”. Éste es un claro indicio de que los doce apóstoles tenían un solo ministerio. Es posible que pensemos que cada uno de los doce apóstoles tenía su propio ministerio, pero este versículo deja claro que ellos tenían un solo ministerio. Ese único ministerio consistía en impartir a la Trinidad Divina para producir la iglesia, la circunferencia.
Después de los doce apóstoles, se añadieron otros más, en particular Pablo. Timoteo y todos los colaboradores también se añadieron. En 2 Corintios 4:1 Pablo dice: “Teniendo nosotros este ministerio según la misericordia que hemos recibido, no nos desanimamos”. “Nosotros” se refiere a los apóstoles y sus colaboradores; ellos, un pronombre plural, han recibido este ministerio, un sustantivo singular. En el capítulo anterior es claro que aun el ministerio antiguotestamentario era uno solo (2 Co. 3:7:11). Aquel ministerio era un ministerio de condenación y muerte, pero ahora en el Nuevo Testamento el ministerio de justicia y el ministerio del Espíritu también es un solo ministerio.
¿Por qué? Porque Dios es uno solo. Su plan es uno solo, Su obra es una sola y el camino mediante el cual lleva a cabo Su obra también es uno solo. Además, el instrumento que usa en relación con Su camino es el ministerio. Por lo tanto, este ministerio también es uno solo. En el Nuevo Testamento, tenemos el Cristo único, el camino único y el enfoque único de producir la circunferencia única, la iglesia, mediante el ministerio único.

El aspecto individual

 
Por un lado el ministerio es único; pero, por otro, se mencionan ministerios individuales (2 Ti. 4:5); en ambos casos se usa la misma palabra griega. Ésta es la misma palabra que se usa para denotar el servicio de los diáconos (Col. 4:17). Todos tenemos nuestro propio servicio, pero todos nuestros servicios deben ser parte del ministerio neotestamentario. No sólo los apóstoles, sino incluso los diáconos, como por ejemplo los que sirven en los asuntos prácticos de la iglesia, son parte del ministerio. En el tipo del Antiguo Testamento, donde todo giraba en torno al tabernáculo, el ministerio también era único: consistía en cuidar del tabernáculo y en transportarlo de un lugar a otro. Aquel ministerio estaba conformado por los sacerdotes y los levitas. La mayoría de los levitas atendían los asuntos prácticos. Dichos servicios eran un tipo.
Hoy en día tenemos a los apóstoles, los profetas, los evangelistas y los pastores y maestros. Además, tenemos a los ancianos, los diáconos y también a muchos otros que no son personas dotadas ni hermanos responsables, pero que sirven a la iglesia. Cada uno tiene su propio servicio. Cada uno, aunque no sea un anciano o diácono, mientras sirva en la iglesia, tiene una parte en el ministerio, el cual es acertadamente llamado el servicio. Si añadimos todos estos servicios —el servicio de los apóstoles, los profetas, los evangelistas, los pastores y maestros, y también el servicio de los ancianos, los diáconos y de todos los demás santos— tendremos en conjunto el ministerio neotestamentario. Este ministerio que incluye a todos los demás es único.

Cualquier otro ministerio causa división

 
Examinemos la situación que impera en el cristianismo. La Iglesia Católica tiene un ministerio. La iglesia anglicana tiene otro ministerio. Lo mismo sucede con los bautistas, presbiterianos y todas las demás denominaciones. Cada uno tiene su propio ministerio. La Iglesia Católica tiene miles de sacerdotes, pero todos ellos hacen lo mismo. Están los jesuitas, los dominicanos y los franciscanos, pero todos estos grupos persiguen un mismo objetivo, a saber, edificar la Iglesia Católica. Hay un solo ministerio entre ellos. No obstante, claro está, cada grupo cumple su propio servicio. Cada jesuita, cada monja, cada sacerdote, cumple su propio servicio, pero todos estos servicios contribuyen al propósito del ministerio único de la Iglesia Católica. Este principio se aplica incluso a una pequeña denominación o una iglesia en casa, cada una de ellas tiene su propio ministerio.
El hecho de tener un ministerio por separado, entonces, es un indicio de división. Pablo dijo: “Yo planté, Apolos regó” (1 Co. 3:6). Esto se refiere a un solo ministerio. Los diferentes ministros trabajan en lo mismo para alcanzar una misma meta; de ahí que su ministerio es único. Pablo no se encargó completamente de la labranza. Él únicamente plantó, y la labor de Apolos consistió en regar. Por supuesto, Pedro también hizo su parte. Pero todo lo que ellos hicieron era parte de un solo ministerio, esto es, el ministerio relacionado con el enfoque: la Trinidad Divina que produce la circunferencia, el Cuerpo de Cristo. Esto es un solo ministerio.
¿En qué consiste el recobro del Señor hoy? Consiste en recobrar el plan único, la economía única, el camino único, la palabra única y el enfoque único mediante el ministerio único. Espero que esto nos quede claro a todos nosotros, y que incluso quede impreso en un libro de una manera clara para los que no están aquí presentes y para la posteridad.

28.4.17

LA ENSEÑANZA DEL UNICO MINISTERIO

Si en el recobro del Señor tuviéramos la intención de controlar a las personas a fin de presentarles nuestra enseñanza, esto sería una necedad y sería algo vil y maligno. Sólo las sectas más extremistas controlan a las personas. Casi todas las denominaciones ejercen gran control sobre sus predicadores. Por ejemplo, si uno va a ser predicador en cierta denominación, tiene que limitarse a predicar la enseñanza de dicha denominación. Consideremos cuál es la enseñanza en el recobro del Señor, trátese de la enseñanza de Witness Lee, de Watchman Nee o cualquier otra enseñanza. Es precisamente con respecto a este asunto que siento una gran carga. Todos necesitamos tener bien en claro que no hemos adoptado la enseñanza de ninguna persona en particular. Estamos en el recobro del Señor, y dicho recobro consiste, precisamente, en recobrar el único ministerio del Señor. Este único ministerio es el ministerio del Nuevo Testamento, que consiste en ministrar a otros el Dios Triuno que se halla corporificado en Cristo como vida para Su pueblo escogido, con miras a que estos lleguen a ser los miembros vivientes que conforman el Cuerpo de Cristo, a fin de expresar a Cristo como la corporificación del Dios Triuno. Si hemos de reconocer alguna enseñanza como nuestra, ciertamente podemos tomar este ministerio del Nuevo Testamento como nuestra única enseñanza, y debemos dejar que sea este ministerio el que regule nuestra predicación y nuestra enseñanza. No somos controlados por ninguna enseñanza denominacional y sectaria, sino por el único ministerio del Nuevo Testamento.

Witness Lee

6.2.17


LA IGLESIA LOCAL

Unos de los principales aspectos que Dios ha llamado hoy en dia es a restaurar el camino para que los creyentes en Cristo permanezcan en unidad y son los dos aspectos de la iglesia del Señor: la iglesia local y la iglesia universal. De acuerdo a esta revelación Bíblica las iglesias locales deben ser la expresión del Cuerpo de Cristo en una localidad o territorio específico. El aspecto universal de la iglesia es presentado por el Señor Jesucristo en Mateo 16; y por los apóstoles en el libro de los Hechos y en las epístolas (1 Corintios 12:3), mientras que el aspecto local de cada iglesia es presentado por el Señor Jesucristo en Mateo 18, y por los apóstoles en Hechos (8:1; 13:1; 14:23) , las epístolas (Romanos 16:1; 1 Corintios 1:2; Gálatas 1:2), y en el Apocalipsis (1:14).[]

 La expresión de esta unidad comienza con la práctica de los creyentes de reunirse como iglesia en una ciudad específica (por ejemplo, las epístolas de los apóstoles iban dirigidas a la iglesia en Éfeso, a la iglesia en Corinto, a la iglesia en Tesalónica, etc.) []teniendo un único Pastorado en cada ciudad, formado por varios ancianos (o presbíteros) (Tito 1:5, Hechos 14:32) y aceptando a todos los creyentes en Cristo como miembros de la iglesia en cada ciudad sin distinciones raciales, culturales, sociales, doctrinales o de otro tipo, mientras se mantengan en la unica fe. Es necesaria esta práctica de reunirse para mantener la unidad en la iglesia y evitar así la triste historia de la reforma protestante que desde su comienzo hasta nuestros días la historia es división tras división y mas divisiones. Según el Nuevo Testamento solo los creyentes que toman esta practica de unidad pueden declarar: "nosotros somos la iglesia" entendiendo que "nosotros" es inclusivo y no exclusivo respecto a otros creyentes, de manera que la pertenencia a denominaciones como los pentecostales, bautistas, metodistas,iglesia evangelica apostólica, católicos, iglesia en casa, grupos libres, etc., es una forma de división contraria a la unidad del Cuerpo de Cristo y a la practica de las iglesias del nuevo testamento y por lo tanto   NO SE  PUEDEN LLAMAR  IGLESIA.

Sobre la "unidad  Espiritual"
Hoy día existen muchas clases de iglesias peculiares en el mundo porque muchos no-cristianos han sido introducidos en ellas. Ya que muchos incrédulos y falsos cristianos están en la “iglesia”, ellos tienen que mantener una comunión invisible; toda su comunión es invisible. Así que dicen que tienen comunión solamente en el corazón. Fue un error producir esa necesidad. Ustedes deben entenderla y mirarla con perspicacia. Debido a que su posición está equivocada, existe la necesidad de la unidad “espiritual”. Si ustedes están en la posición correcta, ustedes ya son uno. Si la iglesia está correcta, lo invisible llegará a ser visible, y no hay necesidad de comunión invisible. El Señor dijo que la iglesia es un candelero, pero si ustedes dicen que es una luz invisible, es verdaderamente extraño. Esta especie de comunión espiritual y unidad espiritual se produjo al permitir que los incrédulos se mezclaran en la iglesia.




 
    

 

5.2.17

LO DEFINIDO DEL TERRENO
Tal parece que hoy en día es más fácil establecer una “iglesia” que abrir un kiosco. Para abrir un kiosco uno tiene que pedir permiso al ayuntamiento, pero para establecer una “iglesia” sólo tiene que comenzar una reunión en su casa. Las personas continuamente toman a Mateo 18:20 como la base de su reunión, pero ¡esto es equivocado! No podemos concluir que existe una iglesia sólo porque tiene la presencia del Señor. Aun la Iglesia Católica puede testificar que tiene tal presencia. Si usted les pregunta, ellos afirmarán que tienen la presencia del Señor, pero este hecho ¿los justifica y los vindica?
Además, otros dicen que entre más grande sea su medida de Cristo, más son la iglesia, pero no podemos estar de acuerdo con esto. Por ejemplo, Madame Guyon era muy espiritual, y de hecho, pocos tienen la medida de Cristo que ella llegó a obtener; sin embargo, ¿estaba ella correcta en cuanto a la iglesia? No, porque permaneció en la Iglesia Católica Romana.
No importa lo espiritual que seamos, tenemos que venir a Jerusalén. El simple hecho de amar al Señor por nuestra propia cuenta constituye sólo un aspecto; todavía falta el lado corporativo. Por tanto, tenemos que reunirnos en el terreno único de la unidad que el Señor escogió. Nada será estable si la posición de la iglesia se basa en la condición espiritual y no en el terreno. La condición es un asunto relativo: hoy usted puede estar animado en el espíritu, pero después de seis meses pudiera estar muy bajo; por otro lado, hoy puedo estar débil en el espíritu pero por la misericordia del Señor, después de un año, estaré fuerte. No hay una norma de establecida.
Muchos cristianos piensan que todo está bien si predican el evangelio y edifican a los otros creyentes. Pero los apóstoles sólo obraban con la intención de edificar las iglesias locales; no había excepción. ¿Se puede mostrar en Hechos o en las epístolas que uno de los apóstoles hizo algún trabajo que no era edificar las iglesias locales? No, no hay tal indicio. Todos los apóstoles salieron con la plena intención de establecer y edificar las iglesias locales.
Es necesario que se edifique el templo en el monte de Moriah así como David lo estableció. El monte de Moriah era y todavía es el centro de Jerusalén; es el lugar donde Dios se le apareció tanto a Abraham como a David. Abraham ofreció a Isaac en el monte de Moriah (Gn. 22:2), y David ofreció sacrificios al Señor en el mismo lugar (1 Cr. 21:18-19, 26; 22:1). Así, David estableció que este mismo terreno sería usado para edificar el templo. El pueblo de Israel no tiene derecho a edificar el templo en ningún otro lugar, sino en el mismo lugar establecido por David. La iglesia cumple el tipo del templo. No tenemos ningún derecho a edificar la iglesia donde nosotros escojamos; si lo hacemos, estaremos haciendo lo que es recto en nuestros propios ojos. Nos complaceremos a nosotros mismos, pero el Señor no estará contento. Hoy en día, los cristianos continuamente hacen cosas que les parecen bien en sus propios ojos, pero no tienen el derecho de hacerlo. Es necesario edificar la iglesia local en el mismo terreno que Dios ha establecido, a saber, la localidad.
“Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete iglesias: a Efeso, a Esmirna, a Pérgamo, a Tiatira, a Sardis, a Filadelfia y a Laodicea” (Ap. 1:11). La expresión “a las siete iglesias” significa a las siete ciudades. Una iglesia representa una ciudad, y cada iglesia local equivale a la ciudad en la cual está ubicada. Establecer ancianos en cada iglesia equivale a establecer ancianos en cada ciudad (Hch. 14:23, cfr. Tit. 1:5). Sólo debe haber una iglesia en una ciudad. En La vida cristiana normal de la iglesia, el hermano Watchman Nee dice que algo más pequeño que la ciudad no es la iglesia, y algo más grande que la ciudad tampoco es la iglesia.
Hoy en día, muchos obreros cristianos tienen demasiada libertad y edifican la “iglesia” adondequiera y sobre cualquier terreno. Existe toda clase de presuntas iglesias: iglesias en las casas, iglesias con nombre de calles, iglesias en recintos universitarios, y más. Muchas iglesias están siendo edificadas sobre muchos terrenos distintos. Es como si cada israelita tuviera el derecho a edificar un “templo”: Benjamín edifica un “templo” aquí y Jonatán edifica un “templo” allá. Los presuntos “templos” están en todas partes. Y ésta es la situación del cristianismo. No sólo existen muchas iglesias, sino también muchas diferentes clases de iglesias. ¡Qué situación tan degradada!

17.5.14

ENSEÑANZAS DIFERENTES

El problema entre los cristianos a través de los siglos siempre ha sido las diferentes enseñanzas que son contrarias a la Economia de Dios. Algunos tal vez argumenten diciendo que cuando enseñan a la gente algunas doctrinas, lo hacen tal y como Dios lo ha revelado. Aunque esto puede ser cierto,Tenemos que diferenciar la FE de otros tipos de doctrina. Efesios 4:13 dice: “Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe”, y luego en el versículo 14 está el viento de doctrina. En estos dos versículos hay la fe, y hay doctrina. El guardar del sabat y la circuncisión son doctrinas. La enseñanza de cubrirse la cabeza es un cierto tipo de doctrina. El lavamiento de los pies es otro tipo de doctrina. La aspersión o la inmersión también es otro tipo de doctrina. También está el comer y el beber de Cristo, el orar-leer, el hablar en lenguas y la curación divina, así como otros tipos de doctrinas y prácticas. No debemos pensar que ninguna de estas doctrinas o prácticas están incluidas en la FE. . El tema crucial de la revelación divina no es el hablar en lenguas,los milagros el bautismo por inmersión, ni si usamos vino o jugo de uvas en la mesa de Señor, ni tampoco si creemos en que el arrebatamiento ocurrirá antes de la tribulación, después de la tribulación o durante la tribulación. El enfoque central de la economía de Dios tampoco es la gran imagen descrita en Daniel 2 ni las bestias de las que se habla en Apocalipsis 13. ¡Cuán lamentable es que los cristianos hayan disputado acerca de estas cosas y hayan descuidado por completo la economía de Dios! Es crucial que veamos que la economía de Dios consiste en que Dios se imparte en Sus elegidos como el maravilloso Dios Triuno —el Padre, el Hijo y el Espíritu—, a fin de que ellos, al poseer Su vida y naturaleza, lleguen a ser Sus muchos hijos, miembros de Cristo, que lo expresan en el universo. Ésta es la revelación central de las Escrituras y esto es lo que la Biblia llama la economía de Dios. Al igual que hoy, hubo algunos en la época de Pablo que enseñaban cosas diferentes. Ellos enseñaban cosas contrarias a la economía de Dios. Sin embargo, Pedro, Juan, Jacobo, Pablo y los demás apóstoles predicaban lo mismo: Cristo y la iglesia. Aunque había muchos apóstoles, todos ellos tenían un solo ministerio. Nunca debemos pensar que Pedro, Juan, Jacobo y Pablo enseñaban cosas diferentes el uno del otro. No, todos ellos enseñaban acerca de Cristo y la iglesia. En los cuatro Evangelios se revela una misma persona por medio de cuatro biografías. Estas biografías, aunque fueron escritas cada una desde una perspectiva diferente, no nos revelan diferentes personas; más bien, todas ellas nos revelan a la misma persona, al Señor Jesucristo. Puesto que esta maravillosa persona tiene un Cuerpo, a partir de Hechos y hasta el final del Nuevo Testamento, vemos el Cuerpo de dicha persona. Quisiera repetir nuevamente que todos los apóstoles predicaban y enseñaban una misma cosa: Cristo y la iglesia. Debido a que los apóstoles enseñaban y predicaban a Cristo y la iglesia, todos ellos tenían un solo ministerio. Es por ello que Pablo dijo: “Teniendo nosotros este ministerio” (2 Co. 4:1). Así, pues, aunque había muchos apóstoles, todos ellos habían recibido el mismo ministerio. En el capítulo uno de Hechos encontramos otro indicio de que todos los apóstoles participaban en un mismo ministerio (v. 17). Cualquier “ministerio” que sea distinto al ministerio de Pablo y de los demás apóstoles, ni siquiera debe ser considerado un ministerio, sino más bien, una enseñanza diferente. Según el Nuevo Testamento, el único ministerio tiene como objetivo ministrar a Cristo a los elegidos de Dios para que la iglesia pueda ser formada. Ésta es la economía de Dios, la cual es contraria a toda índole de enseñanzas diferentes. Ciertamente la economía de Dios no tiene que ver con prácticas como cubrirse la cabeza, el lavamiento de los pies ni con normas acerca de la comida o con la observancia de ciertos días. La economía de Dios es contraria a todas estas enseñanzas diferentes. Somos todo-inclusivos y amamos a todos nuestros hermanos. Si yo le preguntara a un hermano si habla en lenguas o no, con ello mostraría que estoy en contra o a favor del hablar en lenguas. Si estoy en contra del hablar en lenguas, querría averiguar si otros hablan en lenguas. De ser así, los condenaría. Esto causa división. Asimismo, si estoy a favor del hablar en lenguas, también querría averiguar si otros hablan en lenguas. De ser así, los amaría porque estoy a favor del hablar en lenguas. Esto también causa división. No nos importa si un hermano habla en lenguas o no. Simplemente mostramos interés por él porque es un hermano cristiano. No somos personas divisivas, sino todo-inclusivas. Cada vez que hagan preguntas para averiguar dónde se encuentra un hermano, estarán siendo divisivos. En las iglesias locales no investigamos a las personas para saber dónde se encuentran. Más bien, recibimos a todos los cristianos. Recibimos a aquellos que hablan en lenguas, como también a los que no hablan en lenguas, a aquellos que tienen el cabello largo como también a los que lo tienen corto. Recibimos a los presbiterianos, a los luteranos e incluso a los católicos. Recibimos a todos los creyentes genuinos. ¡Cuán equivocados están los que nos condenan por tener una mentalidad demasiado estrecha! Al contrario, tenemos una mentalidad muy abierta. Hoy las personas que están en el protestantismo no quieren tener nada que ver con el catolicismo, pero nos culpan a nosotros porque no queremos tener parte en el protestantismo. Si las personas en el protestantismo nos culpan a nosotros por no participar en el protestantismo ni unirnos a él, debemos entonces preguntarles por qué ellos se niegan a participar en el catolicismo y a unirse a él. Es lo mismo en principio. La razón por la cual ellos se niegan a participar en el catolicismo y a unirse a él es la misma razón por la cual nosotros no participamos en el protestantismo y hemos decidido no unirnos a él. No podemos hacer nada con respecto al catolicismo, ni tampoco podemos hacer nada con respecto al protestantismo.

16.5.14





UN ASUNTO DE VIDA
Nunca debemos pensar que el terreno de la iglesia no es un asunto de vida. El terreno de la iglesia es la base misma de nuestra experiencia de vida.Permanecer en la unidad es permanecer en la vida. Aparte del terreno de la iglesia, es inútil hablar de la santidad o la espiritualidad. Estas cosas están directamente relacionadas con la unidad. Es maravilloso permanecer en la unidad, pero es terrible participar en la división. Muchos de los cristianos de hoy han perdido la bendición y la gracia del Señor, simplemente por la división. Esto debe ser una advertencia para nosotros en el recobro del Señor. No repitamos la historia de la división del cristianismo. Espero que todos podamos mirar al Señor para que Él nos guarde en su unidad. Tenemos que detestar, incluso la idea de la división. ¡Alabado sea el Señor por la unidad! Que el Señor nos mantenga en su presencia por mantenernos en esta unidad.

La autentica base de la unidad
Witness Lee
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EL TERRENO DE LA IGLESIA

Debemos ver que en la Epístola a los corintios, Pablo estaba en contra del congregacionalismo. Corinto es una ciudad; había solamente una iglesia en Corinto. “La iglesia de Dios en Corinto” (1 Co. 1:2; 2 Co. 1:1) es singular en número según el texto griego. Pero, ¿cómo se comportaron los hermanos corintios? Ellos dijeron: “Yo soy de Pablo; yo de Apolos; yo de Cefas; y yo de Cristo” (1 Co. 1:12). En otras palabras, la única iglesia estaba dividida en cuatro congregaciones. Los de Pablo se amaron y se reunieron y fueron uno con los de Pablo. Los de Apolos encontraron fácil amar y reunirse y ser uno con los de Apolos. Los de Cefas se reunieron con otros de Cefas se amaron y fueron uno. Y los de Cristo se reunieron con otros de Cristo y se amaron los unos a los otros y fueron uno entre ellos. Pero Pablo dijo que todos ellos eran carnales, todos ellos eran de la carne (1 Co. 3:3-4). Ellos no eran ni de Pablo, ni de Apolos, ni de Cefas, ni siquiera de Cristo, sino de la carne. Pablo no les permitiría a ustedes que pertenecieran a él, Apolos no les permitiría que pertenecieran a él, Cefas no les permitiría que pertenecieran a él, ni Cristo les permitiría que pertenecieran a El; todos ustedes pertenecen a la carne. En una localidad no puede haber más que una iglesia. Si en la iglesia ustedes desean estar divididos en partidos o en sectas, entonces todo es de la carne. ¿Cuál es la unidad que vemos hoy en la Biblia? Es que como mínimo debemos mantener la unidad de una iglesia en una localidad. No debe ser menos que esto.Si en determinada ciudad existen muchas de las así llamadas iglesias, esto podría compararse con una ciudad que tiene muchas alcaldías. Si una ciudad en particular tiene más de una alcaldía, eso significaría que la ciudad está dividida. En cada ciudad sólo hay una alcaldía; esto preserva la unidad de la ciudad. Asimismo, una iglesia local se edifica según el terreno de su localidad. Dicho terreno, el cual es único, es a lo que llamamos el terreno de la localidad. El límite geográfico de la localidad es una protección que asegura que la iglesia en cierta ciudad siempre será preservada en unidad.]En cuanto a la vida de la iglesia, hay dos aspectos principales y básicos. Debemos tener un entendimiento completamente claro acerca de éstos, porque sin ellos no tenemos la realidad de la vida de la iglesia. Primero, es que Cristo mismo es la vida, el contenido y el todo en la iglesia. Absolutamente no es asunto de formas, doctrina o cierta clase de expresiones. Los que realmente están en la vida de la iglesia, son los que experimenta a Cristo como su propia vida día a día. Cristo es todo para ellos y por lo tanto Cristo es la vida y el contenido de ellos cada vez que se reúnen. La practica de la vida de la iglesia es una vida de Cristo y una vida con Cristo como el todo.El segundo aspecto principal de la vida de la iglesia es el de la base o el terreno de la iglesia.El terreno de la iglesia no es el fundamento de la iglesia. El fundamento de la iglesia es Cristo. “Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo” (1 Co. 3:11). El terreno es completamente diferente al fundamento. El fundamento es una parte básica e integral de la construcción de un edificio, mientras que el terreno no lo es. El terreno es una parcela de tierra, llamada el sitio, sobre el cual se pone el fundamento. No es parte de la construcción, sino simplemente una parcela sobre la cual se pone la construcción. No debemos confundir el terreno con el fundamento, ni el fundamento con el terreno. Son dos entidades vitales pero distintas para la construcción del edificio. Aunque el fundamento esté profundamente plantado en el terreno, es distinto y separado del terreno. El terreno es el sitio en el cual se pone el fundamento.Hay muchas llamadas iglesias establecidas en Fuengirola. Una de éstas, La Iglesia Católica Romana, afirma que está edificada sobre Cristo como su fundamento. Otra, la Iglesia Pentecostal, también afirma que su fundamento es sólo Cristo. Los bautistas, adventistas, luteranos, y muchos otros, afirman lo mismo. De hecho no hay ni una llamada iglesia cristiana que no lo haga. Todos afirman que Cristo es su fundamento, pero han descuidado totalmente el terreno.¿Cuáles son los verdaderos terrenos sobre las cuales tantas de estas llamadas iglesias han puesto a Cristo como su fundamento? ¿Cuál es el terreno de la Iglesia Católica Romana? Sin duda alguna, es Roma. La Iglesia Católica Romana, mientras afirma que Cristo es su fundamento, está edificada sobre el terreno del catolicismo romano. ¿Sobre cuál terreno está edificada la Iglesia Pentecostal? Está claro que su terreno es el dia de pentecostes. Ellos han puesto el fundamento de Cristo sobre el terreno pentecostal. ¿Y qué de los bautistas? Con Cristo como su fundamento, ellos están edificados sobre el terreno del bautismo, el bautismo por inmersión. Luego tenemos a los luteranos. Estos han puesto su fundamento sobre el terreno de Lutero y sus enseñanzas, los adventistas del septimo dia, han puesto su fundamento sobre el terreno del advenimiento y el sabado. Se puede ver que todas las “iglesias” mantienen el mismo fundamento, el cual es Cristo; pero todas se basan en diferentes terrenos. Son los diferentes terrenos los que crean el problema para la unidad de la iglesia y no Cristo como el fundamento.Supongamos que cada grupo cristiano en Fuengirola estuviese dispuesto a renunciar a su propio terreno particular: que los católicos romanos abandonaran el terreno del catolicismo romano, los pentecostales abandonaran el terreno de pentecostes, los bautistas abandonaran el terreno del bautismo, etc., que todos los grupos estuviesen dispuestos a abandonar su propio terreno. ¿Cuál sería el resultado? Todos los terrenos sectarios desaparecerían y espontáneamente sólo existiría un terreno único y común, el terreno de la localidad, el terreno de Fuengirola. Todos los santos en Fuengirola estarían entonces en la única iglesia en Fuengirola sin división alguna. Todas las diferentes denominaciones desaparecerían y solamente quedarían los santos con Cristo. Luego, todos los santos aquí con el único Cristo, formarían la iglesia única en Fuengirola. Juntamente compuestos y edificados sobre Cristo como su fundamento, estarían basados simplemente en el terreno de Fuengirola, el cual es el terreno local, el único terreno de unidad genuina. Ese es el único terreno adecuado para la iglesia local en Fuengirola y el único terreno que puede mantener en unidad a todos los santos en esa localidad. Juan. 17:21Cuando Pablo fue a Corinto a predicar el evangelio y a hacer la obra del Señor, ¿estableció una iglesia paulina con Cristo como su fundamento? ¿Estableció Apolos, quien también ministró en Corinto, una iglesia sobre el terreno de Apolos con Cristo como su fundamento? O Pedro, quien quizá fue también a Corinto, ¿formó acaso una iglesia “petrina” con Cristo como el fundamento? Claro que no. En Corinto no había una iglesia de Pablo ni de Apolos ni de Pedro. ¿Qué hicieron entonces? Cuando Pablo fue a Corinto y trajo gente al Señor, él estableció la iglesia en Corinto. ¿Sobre cual terreno? Sobre el terreno de Corinto. Estableció una iglesia local con Cristo como su fundamento sobre el terreno único de la localidad. Cuando Apolos fue a Corinto, no estableció otra iglesia. El edificó a los santos sobre el mismo fundamento único y sobre el mismo terreno único, el terreno de Corinto. Pablo los plantó en ese terreno y Apolos los regó en ese terreno. En 1 Corintios 1:2 dice: “...la iglesia [singular] de Dios que está en Corinto...” Pablo, Apolos y Pedro trajeron sus diversos ministros a Corinto, pero todos edificaron una iglesia con un solo fundamento sobre el único terreno de unidad. Así que finalmente sólo había una iglesia en Corinto con una sola clase de santos, un fundamento que es Cristo y un solo terreno que era la posición común en toda la localidad. Una iglesia, un fundamento, un terreno; está muy claro. 1 cor.1:10,11,12,13El problema hoy no es con el fundamento, sino con el terreno. Es por eso que decimos que si queremos tener la vida de la iglesia, debemos considerar el terreno como el segundo punto esencial que debemos tomar en cuenta. Sin Cristo como nuestra vida y contenido y sin el terreno de la unidad con los santos en la localidad en la cual vivimos como nuestra posición definida, no podemos practicar la vida de la iglesia.Hay numerosas llamadas iglesias y grupos libres en Fuengirola. ¿Por qué hay tanta división? El problema, como hemos visto, no se debe al fundamento, sino al terreno. Es posible que usted diga que los grupos libres no tienen terreno. Pero nos es difícil creer que exista algún grupo libre sin terreno alguno. Puede ser que el terreno no está escrito ni declarado, sin embargo es sobreentendido. ¿Cómo podría haber un grupo sin terreno alguno? ¡Si lo fuera, estarían flotando en el aire! Hasta un solo hombre requiere terreno sobre el cual pararse aunque sea menos de un metro cuadrado de tierra. En todo grupo libre, debe de haber alguna especie de terreno. No sea engañado. Ellos no tienen terreno designado o denominado, pero tienen un terreno sobreentendido.Hermanos y hermanas, ¿sobre cuál terreno están ustedes? ¿Sobre algún terreno denominacional o sectario, declarado o no declarado, escrito o no escrito? Cualquier terreno que apoye una división entre el pueblo de Dios no es correcto. Cualquier terreno sectario no es justificado por la Palabra de Dios y está en contra del principio básico del Cuerpo de Cristo. Rom.12:5. Debemos abandonar todo otro terreno y reunirnos solamente sobre el terreno de la localidad, el cual es el terreno de la unidad, el terreno único de la iglesia. No importa dónde estemos, tenemos que juntarnos sobre el terreno único de la iglesia a fin de guardar la unidad del Cuerpo de Cristo. Es solamente tomando el terreno de unidad que la unidad del Espíritu será guardada (Ef. 4:3), y es solamente de esta manera que tendremos una expresión local, adecuada y genuina del Cuerpo de Cristo en Fuengirola.El Señor desea que en la misma iglesia local nos amemos los unos a los otros, nos recibamos los unos a los otros y evitemos envidia, contención y divisiones. JN.13:34,35. Pero la unidad del congregacionalismo toma la congregación como su unidad. La dificultad aquí es que este asunto de la congregación es incontrolable. Realmente es un problema difícil. Puede haber una congregación en la calle No. 45 y otra en la calle No. 43. Si yo amo a los hermanos de la calle No. 45, me reuniré con ellos. Cuando no esté de acuerdo con ellos, estableceré otra congregación en la calle No. 43. Si ustedes han visto que la unidad es un asunto de la localidad, solamente podrían ir a establecer una iglesia en otra ciudad, y no otra en Fuengirola. La unidad de la localidad prohíbe que alguien establezca otra iglesia en una localidad una vez que una iglesia local ha sido establecida allí. Tenemos que estar juntos en una iglesia local. Por supuesto esto no es fácil, pero todavía debemos amarnos los unos a los otros. ¡Oh, cuán grande es la sabiduría del Señor al ponernos en localidades y darnos la localidad como el límite! Solamente aquí podemos realmente encontrar la cruz a llevar la lección a la practica. Este es un asunto muy serio,Sus palabras suenan en nuestras conciencias UN MANDAMIENTO NUEVO OS DOY QUE OS AMEIS UNOS A OTROS.El Señor nos ha mostrado que una localidad debe tener solamente una iglesia, que una localidad debe tener solamente una administración. Así que, debemos estar limitados por la localidad. Si algún hermano no es uno conmigo, debo lavar sus pies y suplicarle que sea uno conmigo. Aquí están las lecciones que tengo que aprender: mi mal genio tiene que ser tratado; necesito encontrar la razón por la cual un hermano no quiere ser uno conmigo, y hacer lo más que pueda para arreglarla; de otro modo, no habrá manera de que continuemos.La Escritura claramente nos muestra que en cada localidad la expresión del Cuerpo de Cristo, esto es, la iglesia local, debería ser solamente una. En la Escritura no hay ni un solo caso en el cual hubiera más de una iglesia local en cierta ciudad. Si usted vive en Fuengirola, debe ser edificado juntamente con otros creyentes en Fuengirola como la iglesia en esa localidad. Si usted está en Malaga, debe ser edificado con los que son salvos en Malaga como la iglesia en esa localidad. Como un cristiano que vive en cualquier localidad, usted debe ser edificado con los demás cristianos en esa localidad, como la única iglesia local allí, la cual debe llamarse la iglesia en aquel lugar. La que fue edificada en Jerusalén fue llamada la iglesia en Jerusalén (Hch. 8:1), y la de Antioquía fue llamada la iglesia en Antioquía (Hch. 13:1). En el mismo principio, la de Fuengirola debería llamarse LA IGLESIA EN FUENGIROLA.¡Cuán simple, cuán sencillo es este camino divino que la Escritura nos muestra! Dondequiera que vivamos, somos la iglesia en ese lugar y edificamos la iglesia en ese lugar. Si todo el pueblo de Dios pudiese ver este principio y atenerse a él no habría ninguna división. Podemos testificar que hemos visto el terreno de la unidad, y la vida de la iglesia que se practica sobre él en muchos lugares, y lo vemos hoy. Según nuestra observación y nuestra propia experiencia podemos declarar valientemente que esta manera realmente produce resultados y es la más bendecida. A pesar de los terrenos en los cuales otros se basan, tenemos que pagar el precio para estar sobre este terreno único de la localidad, el terreno de la unidad, para ser edificados con los creyentes como la adecuada iglesia local en la localidad en que vivimos.Debemos salir de las divisiones, no para formar otra división, sino para regresar al terreno adecuado, el terreno de la unidad. No hay motivo alguno para que estemos divididos. Todos somos miembros de la iglesia única. ¿Por qué no nos reunimos simplemente con los creyentes en la localidad donde vivimos para ser una expresión de esa iglesia? No nos compliquemos ni nos confundamos por el cristianismo. Es vergonzoso preguntar a la gente a cuál iglesia pertenecen. Si son creyentes, son nuestros hermanos: eso es todo. Yo pertenezco a la iglesia única, y ellos pertenecen a la misma iglesia. LA IGLESIA EN FUENGIROLA.la Biblia enseña que en cada localidad debe haber solamente una iglesia. Esta forma no es tan cómoda, ¡porque cada uno debe amar a todo tipo de hermanos! Amar a muchos hermanos que son diferentes a mí me causa mucha fricción y muchas lecciones. Ustedes tienen sus proposiciones y yo tengo mis proposiciones; ustedes tienen sus ideas y yo tengo las mías. Es muy conveniente que usted tenga su iglesia, y que yo tenga la mía. Es un inconveniente estar juntos en una iglesia para amarnos unos a otros. Con las muchas dificultades hay muchas lecciones; con más dificultades hay más amor del uno para con el otro. Aun cuando estamos inconformes el uno con el otro, aún así no nos podemos escapar. Sea que nos gusta o no, de todos modos debemos, juntos, ser hermanos. Ustedes deben vencer a los carnales mediante los espirituales, conquistar todas las diferencias por amor, y cubrir todas las dificultades mediante la gracia. De otro modo, la iglesia nunca puede ser establecida.¿Quién puede señalar en la Biblia que hay dos iglesias en una localidad? ¡Nadie! Hoy día, podemos solamente decir que hay dos denominaciones en una localidad, cuatro sectas en una localidad o cien manifestaciones de la carne en una localidad, pero nunca podemos decir que hay dos o más iglesias en una localidad. Podemos decir que hay cien reuniones de hogar en cierta localidad, pero solamente puede haber una iglesia en aquella localidad. Esto es cierto.Nuestra obra es positiva y constructiva, no negativa ni destructiva. Queremos establecer iglesias, no denominaciones, si los queridos hermanos estan dispuestos a quitar todo nombre que los identifica como miembros de su denominación y rechazan cualquier otro nombre, nosotros nos uniremos a ellos para ser La Iglesia en Fuengirola, una iglesia inclusiva y no exclusiva. Ciertamente es maravilloso. Oh, reunámonos sobre el terreno único de la unidad para tener una expresión adecuada de esta única iglesia en el lugar donde vivimos. La iglesia local incluye a todos los creyentes que moran en una ciudad y los recibe. Sin embargo, el problema radica en que muchos creyentes son sectarios en su opinión y en su obra, así que, como la iglesia local no acepta sus opiniones sectarias, ellos dicen que la iglesia es exclusiva. Hermanos y hermanas, que el Señor tenga misericordia de nosotros. Aunque alrededor de nosotros abunda la confusión, nosotros debemos comprender claramente. ¡Alabado sea el Señor! No hay otra opción; sólo el terreno que el Señor estableció es el terreno correcto.Si usted ve esto, comprenderá que nosotros no estamos exagerando nuestro celo por la iglesia. Nuestro espíritu da testimonio de esto. Cuando no testificamos de las iglesias locales, nuestro espíritu es debilitado. Siempre que tratamos de ser prudentes para no provocar oposición, evitando hablar en cuanto a la iglesia, nos sentimos amortecidos en nuestro interior. Pero cuando hablamos confiadamente de la iglesia local, somos animados, nuestro espíritu es avivado y enardecido, y sentimos deseos de gritar, llorar y exclamar. Reconozco que es mejor no ofender a la gente; sin embargo, cuando trato de no ofender a la gente, ofendo al Señor. Cuando le digo claramente a la gente que las iglesias locales son el destino que Dios ha dispuesto, siento al Señor conmigo. De acuerdo con la Biblia, el Hijo del Hombre, Cristo, anda en medio de las iglesias locales. Si usted busca a Cristo, tiene que venir a las iglesias locales. El Hijo del Hombre se mueve entre las iglesias, y las cuida. Si usted desea ser partícipe de este cuidado, debe estar en las iglesias locales. La carga que tenemos hoy es conducir al pueblo de Dios a la meta que El ha establecido, y nuestro propósito es ayudar a los santos a llegar a esta meta.Antes de venir a las iglesias locales, éramos vagabundos. Nunca tuvimos el sentir de haber llegado a nuestro hogar o de haber llegado a nuestro destino. Pero el día que llegamos a las iglesias locales, tuvimos la certeza de haber llegado a nuestro hogar. Después de vagar por años, supimos que finalmente habíamos arribado a nuestro destino. Cuando llegamos a la vida de la iglesia local, algo profundo dentro de nosotros dijo: “Este es el lugar”, y supimos que estábamos en nuestro hogar. No tenemos que vagar más porque hemos llegado a nuestro destino. Hoy día muchos cristianos que buscan a Dios con seriedad son viajeros; viajan de una denominación o grupo a otro. Pero el día que llegamos a la vida de la iglesia, nuestro vagar cesó. Las iglesias locales son lo que Dios desea hoy. Esta es la última estación de Su revelación. Nosotros necesitamos simplemente vivir la vida de la iglesia local. Nuestro testimonio es que no somos una organización, sino la expresión local del Cuerpo de Cristo.Espero que el Espíritu Santo continúe hablándonos mediante esta comunión. Si tomamos el tiempo para orar sobre esto, obtendremos más luz. Todas las iglesias locales deben ser guardadas en la unidad del Cuerpo de Cristo. Los siete candeleros revelados en Apocalipsis, que representan las siete iglesias locales, son idénticos (1:12). Todos ellos son uno en el Dios Triuno. Debemos ser diligentes en guardar la unidad del Cuerpo de Cristo, para que el Señor pueda cumplir Su propósito divino conforme a Su economía divina.Tenemos que ver esta visión, y tenemos que estar listos para pagar el precio, aun el precio de nuestra vida, por ella. Puedo decir con toda certeza que hasta el día en que usted tenga claridad en esta visión y se establezca con los santos sobre el terreno único de la unidad, su vida cristiana nunca será establecida. Continuamente estará errante y cambiando de posición. Por la mañana tendrá una posición y por la tarde otra. Usted debe llegar al punto que pueda decir: “Veo el deseo que hay en el corazón de Dios; veo que la iglesia es muy práctica y muy local; veo en medio de tantas divisiones y tanta confusión, la posición apropiada, el terreno local de la unidad singular. No me interesa si otros menosprecian y rechazan este terreno. Yo lo tomaré y me mantendré firme en él”. Pida al Señor que le dé una visión clara en cuanto a la iglesia.

La iglesia- 1cor. 1:10,13 – hch.11:22 ,13:1- rom.16:1,5- 1cor.1:2,16:19- 2cor.1:1- cols.4:15,16-1tes.1:1- 2tes. 1:1- flm.1:2- ap.2:1,2:8,2:12,18- ap.3:1,3:7,3:14.
Las iglesias- 1cor.16:1, 16:19- 2cor.8:1- gal. 1:2,1:22- ap.1:11.

Himno, #3551

En espíritu uno por Su vida sin par,
Todas las divisiones por el Cuerpo dejad,
Pues no_existen barreras—Derrumbadas están.
Hermanos:
En la iglesia, hermanos,Somos hoy, ¡gloria_a Dios!
Hermanas:
En la iglesia, hermanas,Somos hoy, ¡gloria_a Dios!
Todos:¡
Aleluya!_En Su_iglesia la_unidad se logró.
2 En espíritu uno, pero va más allá,
Alcanzando la mente, emoción y voluntad,
Al estar de_un acuerdo para realizar Su plan.
3 En espíritu uno, somos uno_en verdad,
No es una te~oría sino practicalidad,
Disfrutamos en las iglesias hoy tal realidad.
4 En espíritu uno y_en la localidad,
Consagrémonos todos para_así cumplir Su plan,
Para que_el mundo vea que_Él nos dio la_unidad.


Laiglesiaenfuengirola.blogspot.com

1.12.12

BABEL, BABILONIA Y BABILONIA LA GRANDE: LOS RESULTADOS DE LA DIVISIÓN


Lectura bíblica: Gn. 2:9b, 17; 11:4, 9; 1 R. 12:26-30; 15:34; 2 Cr. 36:5-20; 1 Co. 1:11-13a; Ap. 17:3-5

DOS LÍNEAS

Hay dos líneas en la Biblia: la línea de la vida y la línea de la muerte. Estas dos líneas proceden de las dos fuentes que existen en el universo. Una de las cuales es Dios, y la otra es el diablo, Satanás. Además, cada una de estas líneas tendrá un resultado particular. La línea de la vida comienza con el árbol de la vida y termina con la Nueva Jerusalén. La línea de la muerte comienza con el árbol del conocimiento del bien y del mal, pasa por Babilonia la Grande y termina en el lago de fuego. La unidad proviene de la línea de la vida, se origina en Dios y produce la Nueva Jerusalén. La división, al contrario, surge de la línea de la muerte, se origina en Satanás, culmina en Babilonia la Grande y, finalmente, acaba en el lago de fuego. Si queremos ver esta gran verdad en cuanto a esta unidad tal como lo presenta la Biblia, tenemos que entender claramente estas dos fuentes, dos líneas y dos resultados. Entonces sabremos a cuál línea pertenece la unidad y a cuál la división.



Muchos cristianos son descuidados y permiten la división porque no ven la seriedad de estas dos líneas. Nunca consideren que la división es algo insignificante. La división es extremadamente seria, es un asunto de vida o muerte. Ser partícipes de la unidad es ser partícipes de la vida divina, pero estar en división equivale a estar en muerte. En el capítulo anterior indicamos que la esencia de la unidad es la vida y la luz. En este capítulo veremos que el resultado de la división es en primer lugar Babel, después Babilonia y finalmente Babilonia la Grande.