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Hoy las personas que están en el protestantismo no quieren tener nada que ver con el catolicismo, pero nos culpan a nosotros porque no queremos tener parte en el protestantismo. Si las personas en el protestantismo nos culpan a nosotros por no participar en el protestantismo ni unirnos a él, debemos entonces preguntarles por qué ellos se niegan a participar en el catolicismo y a unirse a él. Es lo mismo en principio. La razón por la cual ellos se niegan a participar en el catolicismo y a unirse a él es la misma razón por la cual nosotros no participamos en el protestantismo y hemos decidido no unirnos a él. No podemos hacer nada con respecto al catolicismo, ni tampoco podemos hacer nada con respecto al protestantismo.


En cuanto al estado de alguien, es posible que finja, pero con respecto a la base en que alguien se encuentra, nadie puede fingir. O estamos en la base apropiada o no lo estamos. Tal como una mujer no puede fingir que tiene un solo esposo, nosotros no podemos fingir que estamos en la base apropiada de la única comunión de la iglesia






Tengo un sentir cada vez más fuerte de que debemos recalcar este asunto de una manera sólida para que los colaboradores y los hermanos y hermanas no tengan ninguna confusión ni ninguna duda al respecto. El terreno de la iglesia es necesario para el recobro que hoy el Señor está llevando a cabo paso a paso.




Sentimos que no sólo debemos negarnos a aceptar cualquier clase de influencia errónea; mucho más que eso, debemos levantarnos y proclamar este asunto. Debemos entregarnos enteramente a esta tarea hasta que vayamos a la presencia del Señor. No tengo deseos de hablar de otro tema que el terreno de la iglesia.



Hoy en día, muchos obreros cristianos tienen demasiada libertad y edifican la “iglesia” adondequiera y sobre cualquier terreno. Existe toda clase de presuntas iglesias: iglesias en las casas, (“iglesias caseras”) iglesias con nombre de calles, iglesias en recintos universitarios, y más. Muchas iglesias están siendo edificadas sobre muchos terrenos distintos,en las casas en el monte en la playa en el parque en el campo, etc etc. Es como si cada israelita tuviera el derecho a edificar un “templo”: Benjamín edifica un “templo” aquí y Jonatán edifica un “templo” allá. Los presuntos “templos” están en todas partes. Y ésta es la situación del cristianismo. No sólo existen muchas iglesias, sino también muchas diferentes clases de iglesias,Tu casa, mi casa, las casas de todos los cristianos pueden ser “iglesias caseras”. ¡Qué situación tan degradada!

Aquello a lo cual prestamos atención es el deseo que está en el corazón de Dios, a saber, la iglesia, no sólo en su aspecto universal, sino también en su aspecto local. Por esta razón, recalcamos el terreno y consideramos que éste es un punto de partida necesario para toda nuestra obra. El terreno local de la iglesia les presenta a las personas una exigencia grande y elevada. En lo más profundo sentimos que debemos mantener la norma elevada de Dios, y que no debemos permitir que nada rebaje esta norma. Hay muchas obras, actividades y organizaciones en el cristianismo en las que no podemos participar porque sentimos que debemos mantener esta norma elevada.





17.5.14

ENSEÑANZAS DIFERENTES

El problema entre los cristianos a través de los siglos siempre ha sido las diferentes enseñanzas que son contrarias a la Economia de Dios. Algunos tal vez argumenten diciendo que cuando enseñan a la gente algunas doctrinas, lo hacen tal y como Dios lo ha revelado. Aunque esto puede ser cierto,Tenemos que diferenciar la FE de otros tipos de doctrina. Efesios 4:13 dice: “Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe”, y luego en el versículo 14 está el viento de doctrina. En estos dos versículos hay la fe, y hay doctrina. El guardar del sabat y la circuncisión son doctrinas. La enseñanza de cubrirse la cabeza es un cierto tipo de doctrina. El lavamiento de los pies es otro tipo de doctrina. La aspersión o la inmersión también es otro tipo de doctrina. También está el comer y el beber de Cristo, el orar-leer, el hablar en lenguas y la curación divina, así como otros tipos de doctrinas y prácticas. No debemos pensar que ninguna de estas doctrinas o prácticas están incluidas en la FE. . El tema crucial de la revelación divina no es el hablar en lenguas,los milagros el bautismo por inmersión, ni si usamos vino o jugo de uvas en la mesa de Señor, ni tampoco si creemos en que el arrebatamiento ocurrirá antes de la tribulación, después de la tribulación o durante la tribulación. El enfoque central de la economía de Dios tampoco es la gran imagen descrita en Daniel 2 ni las bestias de las que se habla en Apocalipsis 13. ¡Cuán lamentable es que los cristianos hayan disputado acerca de estas cosas y hayan descuidado por completo la economía de Dios! Es crucial que veamos que la economía de Dios consiste en que Dios se imparte en Sus elegidos como el maravilloso Dios Triuno —el Padre, el Hijo y el Espíritu—, a fin de que ellos, al poseer Su vida y naturaleza, lleguen a ser Sus muchos hijos, miembros de Cristo, que lo expresan en el universo. Ésta es la revelación central de las Escrituras y esto es lo que la Biblia llama la economía de Dios. Al igual que hoy, hubo algunos en la época de Pablo que enseñaban cosas diferentes. Ellos enseñaban cosas contrarias a la economía de Dios. Sin embargo, Pedro, Juan, Jacobo, Pablo y los demás apóstoles predicaban lo mismo: Cristo y la iglesia. Aunque había muchos apóstoles, todos ellos tenían un solo ministerio. Nunca debemos pensar que Pedro, Juan, Jacobo y Pablo enseñaban cosas diferentes el uno del otro. No, todos ellos enseñaban acerca de Cristo y la iglesia. En los cuatro Evangelios se revela una misma persona por medio de cuatro biografías. Estas biografías, aunque fueron escritas cada una desde una perspectiva diferente, no nos revelan diferentes personas; más bien, todas ellas nos revelan a la misma persona, al Señor Jesucristo. Puesto que esta maravillosa persona tiene un Cuerpo, a partir de Hechos y hasta el final del Nuevo Testamento, vemos el Cuerpo de dicha persona. Quisiera repetir nuevamente que todos los apóstoles predicaban y enseñaban una misma cosa: Cristo y la iglesia. Debido a que los apóstoles enseñaban y predicaban a Cristo y la iglesia, todos ellos tenían un solo ministerio. Es por ello que Pablo dijo: “Teniendo nosotros este ministerio” (2 Co. 4:1). Así, pues, aunque había muchos apóstoles, todos ellos habían recibido el mismo ministerio. En el capítulo uno de Hechos encontramos otro indicio de que todos los apóstoles participaban en un mismo ministerio (v. 17). Cualquier “ministerio” que sea distinto al ministerio de Pablo y de los demás apóstoles, ni siquiera debe ser considerado un ministerio, sino más bien, una enseñanza diferente. Según el Nuevo Testamento, el único ministerio tiene como objetivo ministrar a Cristo a los elegidos de Dios para que la iglesia pueda ser formada. Ésta es la economía de Dios, la cual es contraria a toda índole de enseñanzas diferentes. Ciertamente la economía de Dios no tiene que ver con prácticas como cubrirse la cabeza, el lavamiento de los pies ni con normas acerca de la comida o con la observancia de ciertos días. La economía de Dios es contraria a todas estas enseñanzas diferentes. Somos todo-inclusivos y amamos a todos nuestros hermanos. Si yo le preguntara a un hermano si habla en lenguas o no, con ello mostraría que estoy en contra o a favor del hablar en lenguas. Si estoy en contra del hablar en lenguas, querría averiguar si otros hablan en lenguas. De ser así, los condenaría. Esto causa división. Asimismo, si estoy a favor del hablar en lenguas, también querría averiguar si otros hablan en lenguas. De ser así, los amaría porque estoy a favor del hablar en lenguas. Esto también causa división. No nos importa si un hermano habla en lenguas o no. Simplemente mostramos interés por él porque es un hermano cristiano. No somos personas divisivas, sino todo-inclusivas. Cada vez que hagan preguntas para averiguar dónde se encuentra un hermano, estarán siendo divisivos. En las iglesias locales no investigamos a las personas para saber dónde se encuentran. Más bien, recibimos a todos los cristianos. Recibimos a aquellos que hablan en lenguas, como también a los que no hablan en lenguas, a aquellos que tienen el cabello largo como también a los que lo tienen corto. Recibimos a los presbiterianos, a los luteranos e incluso a los católicos. Recibimos a todos los creyentes genuinos. ¡Cuán equivocados están los que nos condenan por tener una mentalidad demasiado estrecha! Al contrario, tenemos una mentalidad muy abierta. Hoy las personas que están en el protestantismo no quieren tener nada que ver con el catolicismo, pero nos culpan a nosotros porque no queremos tener parte en el protestantismo. Si las personas en el protestantismo nos culpan a nosotros por no participar en el protestantismo ni unirnos a él, debemos entonces preguntarles por qué ellos se niegan a participar en el catolicismo y a unirse a él. Es lo mismo en principio. La razón por la cual ellos se niegan a participar en el catolicismo y a unirse a él es la misma razón por la cual nosotros no participamos en el protestantismo y hemos decidido no unirnos a él. No podemos hacer nada con respecto al catolicismo, ni tampoco podemos hacer nada con respecto al protestantismo.

16.5.14





UN ASUNTO DE VIDA
Nunca debemos pensar que el terreno de la iglesia no es un asunto de vida. El terreno de la iglesia es la base misma de nuestra experiencia de vida.Permanecer en la unidad es permanecer en la vida. Aparte del terreno de la iglesia, es inútil hablar de la santidad o la espiritualidad. Estas cosas están directamente relacionadas con la unidad. Es maravilloso permanecer en la unidad, pero es terrible participar en la división. Muchos de los cristianos de hoy han perdido la bendición y la gracia del Señor, simplemente por la división. Esto debe ser una advertencia para nosotros en el recobro del Señor. No repitamos la historia de la división del cristianismo. Espero que todos podamos mirar al Señor para que Él nos guarde en su unidad. Tenemos que detestar, incluso la idea de la división. ¡Alabado sea el Señor por la unidad! Que el Señor nos mantenga en su presencia por mantenernos en esta unidad.

La autentica base de la unidad
Witness Lee
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EL TERRENO DE LA IGLESIA

Debemos ver que en la Epístola a los corintios, Pablo estaba en contra del congregacionalismo. Corinto es una ciudad; había solamente una iglesia en Corinto. “La iglesia de Dios en Corinto” (1 Co. 1:2; 2 Co. 1:1) es singular en número según el texto griego. Pero, ¿cómo se comportaron los hermanos corintios? Ellos dijeron: “Yo soy de Pablo; yo de Apolos; yo de Cefas; y yo de Cristo” (1 Co. 1:12). En otras palabras, la única iglesia estaba dividida en cuatro congregaciones. Los de Pablo se amaron y se reunieron y fueron uno con los de Pablo. Los de Apolos encontraron fácil amar y reunirse y ser uno con los de Apolos. Los de Cefas se reunieron con otros de Cefas se amaron y fueron uno. Y los de Cristo se reunieron con otros de Cristo y se amaron los unos a los otros y fueron uno entre ellos. Pero Pablo dijo que todos ellos eran carnales, todos ellos eran de la carne (1 Co. 3:3-4). Ellos no eran ni de Pablo, ni de Apolos, ni de Cefas, ni siquiera de Cristo, sino de la carne. Pablo no les permitiría a ustedes que pertenecieran a él, Apolos no les permitiría que pertenecieran a él, Cefas no les permitiría que pertenecieran a él, ni Cristo les permitiría que pertenecieran a El; todos ustedes pertenecen a la carne. En una localidad no puede haber más que una iglesia. Si en la iglesia ustedes desean estar divididos en partidos o en sectas, entonces todo es de la carne. ¿Cuál es la unidad que vemos hoy en la Biblia? Es que como mínimo debemos mantener la unidad de una iglesia en una localidad. No debe ser menos que esto.Si en determinada ciudad existen muchas de las así llamadas iglesias, esto podría compararse con una ciudad que tiene muchas alcaldías. Si una ciudad en particular tiene más de una alcaldía, eso significaría que la ciudad está dividida. En cada ciudad sólo hay una alcaldía; esto preserva la unidad de la ciudad. Asimismo, una iglesia local se edifica según el terreno de su localidad. Dicho terreno, el cual es único, es a lo que llamamos el terreno de la localidad. El límite geográfico de la localidad es una protección que asegura que la iglesia en cierta ciudad siempre será preservada en unidad.]En cuanto a la vida de la iglesia, hay dos aspectos principales y básicos. Debemos tener un entendimiento completamente claro acerca de éstos, porque sin ellos no tenemos la realidad de la vida de la iglesia. Primero, es que Cristo mismo es la vida, el contenido y el todo en la iglesia. Absolutamente no es asunto de formas, doctrina o cierta clase de expresiones. Los que realmente están en la vida de la iglesia, son los que experimenta a Cristo como su propia vida día a día. Cristo es todo para ellos y por lo tanto Cristo es la vida y el contenido de ellos cada vez que se reúnen. La practica de la vida de la iglesia es una vida de Cristo y una vida con Cristo como el todo.El segundo aspecto principal de la vida de la iglesia es el de la base o el terreno de la iglesia.El terreno de la iglesia no es el fundamento de la iglesia. El fundamento de la iglesia es Cristo. “Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo” (1 Co. 3:11). El terreno es completamente diferente al fundamento. El fundamento es una parte básica e integral de la construcción de un edificio, mientras que el terreno no lo es. El terreno es una parcela de tierra, llamada el sitio, sobre el cual se pone el fundamento. No es parte de la construcción, sino simplemente una parcela sobre la cual se pone la construcción. No debemos confundir el terreno con el fundamento, ni el fundamento con el terreno. Son dos entidades vitales pero distintas para la construcción del edificio. Aunque el fundamento esté profundamente plantado en el terreno, es distinto y separado del terreno. El terreno es el sitio en el cual se pone el fundamento.Hay muchas llamadas iglesias establecidas en Fuengirola. Una de éstas, La Iglesia Católica Romana, afirma que está edificada sobre Cristo como su fundamento. Otra, la Iglesia Pentecostal, también afirma que su fundamento es sólo Cristo. Los bautistas, adventistas, luteranos, y muchos otros, afirman lo mismo. De hecho no hay ni una llamada iglesia cristiana que no lo haga. Todos afirman que Cristo es su fundamento, pero han descuidado totalmente el terreno.¿Cuáles son los verdaderos terrenos sobre las cuales tantas de estas llamadas iglesias han puesto a Cristo como su fundamento? ¿Cuál es el terreno de la Iglesia Católica Romana? Sin duda alguna, es Roma. La Iglesia Católica Romana, mientras afirma que Cristo es su fundamento, está edificada sobre el terreno del catolicismo romano. ¿Sobre cuál terreno está edificada la Iglesia Pentecostal? Está claro que su terreno es el dia de pentecostes. Ellos han puesto el fundamento de Cristo sobre el terreno pentecostal. ¿Y qué de los bautistas? Con Cristo como su fundamento, ellos están edificados sobre el terreno del bautismo, el bautismo por inmersión. Luego tenemos a los luteranos. Estos han puesto su fundamento sobre el terreno de Lutero y sus enseñanzas, los adventistas del septimo dia, han puesto su fundamento sobre el terreno del advenimiento y el sabado. Se puede ver que todas las “iglesias” mantienen el mismo fundamento, el cual es Cristo; pero todas se basan en diferentes terrenos. Son los diferentes terrenos los que crean el problema para la unidad de la iglesia y no Cristo como el fundamento.Supongamos que cada grupo cristiano en Fuengirola estuviese dispuesto a renunciar a su propio terreno particular: que los católicos romanos abandonaran el terreno del catolicismo romano, los pentecostales abandonaran el terreno de pentecostes, los bautistas abandonaran el terreno del bautismo, etc., que todos los grupos estuviesen dispuestos a abandonar su propio terreno. ¿Cuál sería el resultado? Todos los terrenos sectarios desaparecerían y espontáneamente sólo existiría un terreno único y común, el terreno de la localidad, el terreno de Fuengirola. Todos los santos en Fuengirola estarían entonces en la única iglesia en Fuengirola sin división alguna. Todas las diferentes denominaciones desaparecerían y solamente quedarían los santos con Cristo. Luego, todos los santos aquí con el único Cristo, formarían la iglesia única en Fuengirola. Juntamente compuestos y edificados sobre Cristo como su fundamento, estarían basados simplemente en el terreno de Fuengirola, el cual es el terreno local, el único terreno de unidad genuina. Ese es el único terreno adecuado para la iglesia local en Fuengirola y el único terreno que puede mantener en unidad a todos los santos en esa localidad. Juan. 17:21Cuando Pablo fue a Corinto a predicar el evangelio y a hacer la obra del Señor, ¿estableció una iglesia paulina con Cristo como su fundamento? ¿Estableció Apolos, quien también ministró en Corinto, una iglesia sobre el terreno de Apolos con Cristo como su fundamento? O Pedro, quien quizá fue también a Corinto, ¿formó acaso una iglesia “petrina” con Cristo como el fundamento? Claro que no. En Corinto no había una iglesia de Pablo ni de Apolos ni de Pedro. ¿Qué hicieron entonces? Cuando Pablo fue a Corinto y trajo gente al Señor, él estableció la iglesia en Corinto. ¿Sobre cual terreno? Sobre el terreno de Corinto. Estableció una iglesia local con Cristo como su fundamento sobre el terreno único de la localidad. Cuando Apolos fue a Corinto, no estableció otra iglesia. El edificó a los santos sobre el mismo fundamento único y sobre el mismo terreno único, el terreno de Corinto. Pablo los plantó en ese terreno y Apolos los regó en ese terreno. En 1 Corintios 1:2 dice: “...la iglesia [singular] de Dios que está en Corinto...” Pablo, Apolos y Pedro trajeron sus diversos ministros a Corinto, pero todos edificaron una iglesia con un solo fundamento sobre el único terreno de unidad. Así que finalmente sólo había una iglesia en Corinto con una sola clase de santos, un fundamento que es Cristo y un solo terreno que era la posición común en toda la localidad. Una iglesia, un fundamento, un terreno; está muy claro. 1 cor.1:10,11,12,13El problema hoy no es con el fundamento, sino con el terreno. Es por eso que decimos que si queremos tener la vida de la iglesia, debemos considerar el terreno como el segundo punto esencial que debemos tomar en cuenta. Sin Cristo como nuestra vida y contenido y sin el terreno de la unidad con los santos en la localidad en la cual vivimos como nuestra posición definida, no podemos practicar la vida de la iglesia.Hay numerosas llamadas iglesias y grupos libres en Fuengirola. ¿Por qué hay tanta división? El problema, como hemos visto, no se debe al fundamento, sino al terreno. Es posible que usted diga que los grupos libres no tienen terreno. Pero nos es difícil creer que exista algún grupo libre sin terreno alguno. Puede ser que el terreno no está escrito ni declarado, sin embargo es sobreentendido. ¿Cómo podría haber un grupo sin terreno alguno? ¡Si lo fuera, estarían flotando en el aire! Hasta un solo hombre requiere terreno sobre el cual pararse aunque sea menos de un metro cuadrado de tierra. En todo grupo libre, debe de haber alguna especie de terreno. No sea engañado. Ellos no tienen terreno designado o denominado, pero tienen un terreno sobreentendido.Hermanos y hermanas, ¿sobre cuál terreno están ustedes? ¿Sobre algún terreno denominacional o sectario, declarado o no declarado, escrito o no escrito? Cualquier terreno que apoye una división entre el pueblo de Dios no es correcto. Cualquier terreno sectario no es justificado por la Palabra de Dios y está en contra del principio básico del Cuerpo de Cristo. Rom.12:5. Debemos abandonar todo otro terreno y reunirnos solamente sobre el terreno de la localidad, el cual es el terreno de la unidad, el terreno único de la iglesia. No importa dónde estemos, tenemos que juntarnos sobre el terreno único de la iglesia a fin de guardar la unidad del Cuerpo de Cristo. Es solamente tomando el terreno de unidad que la unidad del Espíritu será guardada (Ef. 4:3), y es solamente de esta manera que tendremos una expresión local, adecuada y genuina del Cuerpo de Cristo en Fuengirola.El Señor desea que en la misma iglesia local nos amemos los unos a los otros, nos recibamos los unos a los otros y evitemos envidia, contención y divisiones. JN.13:34,35. Pero la unidad del congregacionalismo toma la congregación como su unidad. La dificultad aquí es que este asunto de la congregación es incontrolable. Realmente es un problema difícil. Puede haber una congregación en la calle No. 45 y otra en la calle No. 43. Si yo amo a los hermanos de la calle No. 45, me reuniré con ellos. Cuando no esté de acuerdo con ellos, estableceré otra congregación en la calle No. 43. Si ustedes han visto que la unidad es un asunto de la localidad, solamente podrían ir a establecer una iglesia en otra ciudad, y no otra en Fuengirola. La unidad de la localidad prohíbe que alguien establezca otra iglesia en una localidad una vez que una iglesia local ha sido establecida allí. Tenemos que estar juntos en una iglesia local. Por supuesto esto no es fácil, pero todavía debemos amarnos los unos a los otros. ¡Oh, cuán grande es la sabiduría del Señor al ponernos en localidades y darnos la localidad como el límite! Solamente aquí podemos realmente encontrar la cruz a llevar la lección a la practica. Este es un asunto muy serio,Sus palabras suenan en nuestras conciencias UN MANDAMIENTO NUEVO OS DOY QUE OS AMEIS UNOS A OTROS.El Señor nos ha mostrado que una localidad debe tener solamente una iglesia, que una localidad debe tener solamente una administración. Así que, debemos estar limitados por la localidad. Si algún hermano no es uno conmigo, debo lavar sus pies y suplicarle que sea uno conmigo. Aquí están las lecciones que tengo que aprender: mi mal genio tiene que ser tratado; necesito encontrar la razón por la cual un hermano no quiere ser uno conmigo, y hacer lo más que pueda para arreglarla; de otro modo, no habrá manera de que continuemos.La Escritura claramente nos muestra que en cada localidad la expresión del Cuerpo de Cristo, esto es, la iglesia local, debería ser solamente una. En la Escritura no hay ni un solo caso en el cual hubiera más de una iglesia local en cierta ciudad. Si usted vive en Fuengirola, debe ser edificado juntamente con otros creyentes en Fuengirola como la iglesia en esa localidad. Si usted está en Malaga, debe ser edificado con los que son salvos en Malaga como la iglesia en esa localidad. Como un cristiano que vive en cualquier localidad, usted debe ser edificado con los demás cristianos en esa localidad, como la única iglesia local allí, la cual debe llamarse la iglesia en aquel lugar. La que fue edificada en Jerusalén fue llamada la iglesia en Jerusalén (Hch. 8:1), y la de Antioquía fue llamada la iglesia en Antioquía (Hch. 13:1). En el mismo principio, la de Fuengirola debería llamarse LA IGLESIA EN FUENGIROLA.¡Cuán simple, cuán sencillo es este camino divino que la Escritura nos muestra! Dondequiera que vivamos, somos la iglesia en ese lugar y edificamos la iglesia en ese lugar. Si todo el pueblo de Dios pudiese ver este principio y atenerse a él no habría ninguna división. Podemos testificar que hemos visto el terreno de la unidad, y la vida de la iglesia que se practica sobre él en muchos lugares, y lo vemos hoy. Según nuestra observación y nuestra propia experiencia podemos declarar valientemente que esta manera realmente produce resultados y es la más bendecida. A pesar de los terrenos en los cuales otros se basan, tenemos que pagar el precio para estar sobre este terreno único de la localidad, el terreno de la unidad, para ser edificados con los creyentes como la adecuada iglesia local en la localidad en que vivimos.Debemos salir de las divisiones, no para formar otra división, sino para regresar al terreno adecuado, el terreno de la unidad. No hay motivo alguno para que estemos divididos. Todos somos miembros de la iglesia única. ¿Por qué no nos reunimos simplemente con los creyentes en la localidad donde vivimos para ser una expresión de esa iglesia? No nos compliquemos ni nos confundamos por el cristianismo. Es vergonzoso preguntar a la gente a cuál iglesia pertenecen. Si son creyentes, son nuestros hermanos: eso es todo. Yo pertenezco a la iglesia única, y ellos pertenecen a la misma iglesia. LA IGLESIA EN FUENGIROLA.la Biblia enseña que en cada localidad debe haber solamente una iglesia. Esta forma no es tan cómoda, ¡porque cada uno debe amar a todo tipo de hermanos! Amar a muchos hermanos que son diferentes a mí me causa mucha fricción y muchas lecciones. Ustedes tienen sus proposiciones y yo tengo mis proposiciones; ustedes tienen sus ideas y yo tengo las mías. Es muy conveniente que usted tenga su iglesia, y que yo tenga la mía. Es un inconveniente estar juntos en una iglesia para amarnos unos a otros. Con las muchas dificultades hay muchas lecciones; con más dificultades hay más amor del uno para con el otro. Aun cuando estamos inconformes el uno con el otro, aún así no nos podemos escapar. Sea que nos gusta o no, de todos modos debemos, juntos, ser hermanos. Ustedes deben vencer a los carnales mediante los espirituales, conquistar todas las diferencias por amor, y cubrir todas las dificultades mediante la gracia. De otro modo, la iglesia nunca puede ser establecida.¿Quién puede señalar en la Biblia que hay dos iglesias en una localidad? ¡Nadie! Hoy día, podemos solamente decir que hay dos denominaciones en una localidad, cuatro sectas en una localidad o cien manifestaciones de la carne en una localidad, pero nunca podemos decir que hay dos o más iglesias en una localidad. Podemos decir que hay cien reuniones de hogar en cierta localidad, pero solamente puede haber una iglesia en aquella localidad. Esto es cierto.Nuestra obra es positiva y constructiva, no negativa ni destructiva. Queremos establecer iglesias, no denominaciones, si los queridos hermanos estan dispuestos a quitar todo nombre que los identifica como miembros de su denominación y rechazan cualquier otro nombre, nosotros nos uniremos a ellos para ser La Iglesia en Fuengirola, una iglesia inclusiva y no exclusiva. Ciertamente es maravilloso. Oh, reunámonos sobre el terreno único de la unidad para tener una expresión adecuada de esta única iglesia en el lugar donde vivimos. La iglesia local incluye a todos los creyentes que moran en una ciudad y los recibe. Sin embargo, el problema radica en que muchos creyentes son sectarios en su opinión y en su obra, así que, como la iglesia local no acepta sus opiniones sectarias, ellos dicen que la iglesia es exclusiva. Hermanos y hermanas, que el Señor tenga misericordia de nosotros. Aunque alrededor de nosotros abunda la confusión, nosotros debemos comprender claramente. ¡Alabado sea el Señor! No hay otra opción; sólo el terreno que el Señor estableció es el terreno correcto.Si usted ve esto, comprenderá que nosotros no estamos exagerando nuestro celo por la iglesia. Nuestro espíritu da testimonio de esto. Cuando no testificamos de las iglesias locales, nuestro espíritu es debilitado. Siempre que tratamos de ser prudentes para no provocar oposición, evitando hablar en cuanto a la iglesia, nos sentimos amortecidos en nuestro interior. Pero cuando hablamos confiadamente de la iglesia local, somos animados, nuestro espíritu es avivado y enardecido, y sentimos deseos de gritar, llorar y exclamar. Reconozco que es mejor no ofender a la gente; sin embargo, cuando trato de no ofender a la gente, ofendo al Señor. Cuando le digo claramente a la gente que las iglesias locales son el destino que Dios ha dispuesto, siento al Señor conmigo. De acuerdo con la Biblia, el Hijo del Hombre, Cristo, anda en medio de las iglesias locales. Si usted busca a Cristo, tiene que venir a las iglesias locales. El Hijo del Hombre se mueve entre las iglesias, y las cuida. Si usted desea ser partícipe de este cuidado, debe estar en las iglesias locales. La carga que tenemos hoy es conducir al pueblo de Dios a la meta que El ha establecido, y nuestro propósito es ayudar a los santos a llegar a esta meta.Antes de venir a las iglesias locales, éramos vagabundos. Nunca tuvimos el sentir de haber llegado a nuestro hogar o de haber llegado a nuestro destino. Pero el día que llegamos a las iglesias locales, tuvimos la certeza de haber llegado a nuestro hogar. Después de vagar por años, supimos que finalmente habíamos arribado a nuestro destino. Cuando llegamos a la vida de la iglesia local, algo profundo dentro de nosotros dijo: “Este es el lugar”, y supimos que estábamos en nuestro hogar. No tenemos que vagar más porque hemos llegado a nuestro destino. Hoy día muchos cristianos que buscan a Dios con seriedad son viajeros; viajan de una denominación o grupo a otro. Pero el día que llegamos a la vida de la iglesia, nuestro vagar cesó. Las iglesias locales son lo que Dios desea hoy. Esta es la última estación de Su revelación. Nosotros necesitamos simplemente vivir la vida de la iglesia local. Nuestro testimonio es que no somos una organización, sino la expresión local del Cuerpo de Cristo.Espero que el Espíritu Santo continúe hablándonos mediante esta comunión. Si tomamos el tiempo para orar sobre esto, obtendremos más luz. Todas las iglesias locales deben ser guardadas en la unidad del Cuerpo de Cristo. Los siete candeleros revelados en Apocalipsis, que representan las siete iglesias locales, son idénticos (1:12). Todos ellos son uno en el Dios Triuno. Debemos ser diligentes en guardar la unidad del Cuerpo de Cristo, para que el Señor pueda cumplir Su propósito divino conforme a Su economía divina.Tenemos que ver esta visión, y tenemos que estar listos para pagar el precio, aun el precio de nuestra vida, por ella. Puedo decir con toda certeza que hasta el día en que usted tenga claridad en esta visión y se establezca con los santos sobre el terreno único de la unidad, su vida cristiana nunca será establecida. Continuamente estará errante y cambiando de posición. Por la mañana tendrá una posición y por la tarde otra. Usted debe llegar al punto que pueda decir: “Veo el deseo que hay en el corazón de Dios; veo que la iglesia es muy práctica y muy local; veo en medio de tantas divisiones y tanta confusión, la posición apropiada, el terreno local de la unidad singular. No me interesa si otros menosprecian y rechazan este terreno. Yo lo tomaré y me mantendré firme en él”. Pida al Señor que le dé una visión clara en cuanto a la iglesia.

La iglesia- 1cor. 1:10,13 – hch.11:22 ,13:1- rom.16:1,5- 1cor.1:2,16:19- 2cor.1:1- cols.4:15,16-1tes.1:1- 2tes. 1:1- flm.1:2- ap.2:1,2:8,2:12,18- ap.3:1,3:7,3:14.
Las iglesias- 1cor.16:1, 16:19- 2cor.8:1- gal. 1:2,1:22- ap.1:11.

Himno, #3551

En espíritu uno por Su vida sin par,
Todas las divisiones por el Cuerpo dejad,
Pues no_existen barreras—Derrumbadas están.
Hermanos:
En la iglesia, hermanos,Somos hoy, ¡gloria_a Dios!
Hermanas:
En la iglesia, hermanas,Somos hoy, ¡gloria_a Dios!
Todos:¡
Aleluya!_En Su_iglesia la_unidad se logró.
2 En espíritu uno, pero va más allá,
Alcanzando la mente, emoción y voluntad,
Al estar de_un acuerdo para realizar Su plan.
3 En espíritu uno, somos uno_en verdad,
No es una te~oría sino practicalidad,
Disfrutamos en las iglesias hoy tal realidad.
4 En espíritu uno y_en la localidad,
Consagrémonos todos para_así cumplir Su plan,
Para que_el mundo vea que_Él nos dio la_unidad.


Laiglesiaenfuengirola.blogspot.com

1.12.12

BABEL, BABILONIA Y BABILONIA LA GRANDE: LOS RESULTADOS DE LA DIVISIÓN


Lectura bíblica: Gn. 2:9b, 17; 11:4, 9; 1 R. 12:26-30; 15:34; 2 Cr. 36:5-20; 1 Co. 1:11-13a; Ap. 17:3-5

DOS LÍNEAS

Hay dos líneas en la Biblia: la línea de la vida y la línea de la muerte. Estas dos líneas proceden de las dos fuentes que existen en el universo. Una de las cuales es Dios, y la otra es el diablo, Satanás. Además, cada una de estas líneas tendrá un resultado particular. La línea de la vida comienza con el árbol de la vida y termina con la Nueva Jerusalén. La línea de la muerte comienza con el árbol del conocimiento del bien y del mal, pasa por Babilonia la Grande y termina en el lago de fuego. La unidad proviene de la línea de la vida, se origina en Dios y produce la Nueva Jerusalén. La división, al contrario, surge de la línea de la muerte, se origina en Satanás, culmina en Babilonia la Grande y, finalmente, acaba en el lago de fuego. Si queremos ver esta gran verdad en cuanto a esta unidad tal como lo presenta la Biblia, tenemos que entender claramente estas dos fuentes, dos líneas y dos resultados. Entonces sabremos a cuál línea pertenece la unidad y a cuál la división.



Muchos cristianos son descuidados y permiten la división porque no ven la seriedad de estas dos líneas. Nunca consideren que la división es algo insignificante. La división es extremadamente seria, es un asunto de vida o muerte. Ser partícipes de la unidad es ser partícipes de la vida divina, pero estar en división equivale a estar en muerte. En el capítulo anterior indicamos que la esencia de la unidad es la vida y la luz. En este capítulo veremos que el resultado de la división es en primer lugar Babel, después Babilonia y finalmente Babilonia la Grande.

25.6.12

EL RECOBRO Y EL MINISTERIO UNICO

En la Biblia, Dios nos revela únicamente dos ministerios, uno es el del Antiguo Testamento o antiguo pacto, y el otro es el del Nuevo Testamento o nuevo pacto. Pero en realidad ambos ministerios son uno solo, tal como el Antiguo y el Nuevo Testamento conforman una sola Biblia con dos partes o secciones. La palabra Biblia significa “el Libro” y alude a los escritos santos de Dios, las Santas Escrituras. La palabra Escrituras significa “los Escritos”, de manera que estas dos expresiones se refieren al mismo libro. Dios no tiene dos Biblias; Él tiene solamente una Biblia, la cual está compuesta por dos secciones: el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento. Del mismo modo, el ministerio de Dios es uno solo, pero consta de dos secciones: la sección antigua y la nueva. El Antiguo Testamento fue simplemente una preparación para lo que habría de venir, esto es, para el Nuevo Testamento.
Debido a todas las divisiones y la confusión que por varios siglos ha imperado entre los cristianos, es muy necesario recalcar que hay un solo ministerio. Lo que más daño produce entre los cristianos son las divisiones y las confusiones. Además, la causa de las divisiones y confusiones imperantes entre los creyentes es una sola: la existencia de diferentes ministerios.
Debemos entender claramente que el fundamento de todas las denominaciones y el factor que produce cada denominación, son sus ministerios particulares. Si hoy día todos los cristianos estuvieran dispuestos a que el Señor les quite sus diferentes ministerios, todos ellos serían uno.
Después de estudiar la Biblia y laborar en ella por muchos años, hoy podemos afirmar que el ministerio de Dios consiste en valerse de Sus vasos escogidos para llevar a cabo Su economía, es decir, para cumplir Su propósito eterno al impartirse en Su pueblo escogido a fin de que éste le exprese. Dios necesita hombres, Sus vasos escogidos, a fin de llevar a cabo Su economía.

En el recobro del Señor hay un solo ministerio. Si usted dice que el ministerio es mi ministerio, debe decirlo con la comprensión de que lo que yo ministro es el ministerio del Nuevo Testamento. El ministerio del Nuevo Testamento fue encargado por el Señor Jesús a Sus doce Apóstoles y luego a Pablo y sus colaboradores. El hermano Nee tenía un entendimiento claro de que había únicamente un solo ministerio. El ministerio de la economía de Dios en el Nuevo Testamento es uno. Todos los que sirven, los ministros, deben participar del mismo ministerio
En el recobro en el ministerio de Dios, no hay libertad de predicar lo que nos guste predicar ni de enseñar lo que nos guste enseñar. Nuestra predicación y nuestra enseñanza tienen que ser restringidas bajo el liderato y por la revelación de la economía neotestamentaria de Dios. Si alguien en el recobro del Señor empezara a enseñar, a enfatizar o a promover algo contrario o diferente a la economía neotestamentaria de Dios, sería necesario que cierto liderato restringiera eso. Entonces no habría confusión. Nunca habría confusión en el recobro del Señor si todos nosotros tuviéramos una revelación clara del ministerio en la economía neotestamentaria de Dios.
El liderato en el ministerio neotestamentario en realidad no es el liderato de cierta persona que controle. En el recobro del Señor nosotros rechazamos la idea de que una persona controle a la gente y los asuntos. Es verdad que tenemos cierto liderato, pero no tenemos el liderato de una sola persona que controla. En lugar de eso, tenemos el liderato de una sola revelación que controla en el ministerio único por medio de aquellos que traen la revelación del ministerio. La revelación controla, y lo hace por medio de los que traen la revelación. La revelación en el recobro del Señor nos controla y nos restringe.

EL MINISTERIO UNICO


En este capítulo queremos tener comunión sobre el ministerio y los ministros neotestamentarios. El ministerio de la economía neotestamentaria es singular y único, pero los ministros de la economía neotestamentaria son numerosos. En enero de 1937 el hermano Nee dio una serie de mensajes sobre la vida de iglesia en los cuales nos dijo que todas las personas dotadas, tales como los apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros, fueron dados al Cuerpo por la Cabeza para la obra del ministerio único. El habló fuertemente sobre la obra del ministerio único. En 1969 me invitaron a cierta localidad donde el hermano responsable insistía en que él aceptaba todos los ministerios. Yo enumeré varios “ministerios” y le pregunté si los podría recibir. Se vio obligado a decir que aceptaba todos los ministerios selectivamente. Aunque no quiso decirlo, esto fue una confesión de que no recibía todos los ministerios. Ni siquiera las denominaciones en el cristianismo reciben todos los ministerios. Los bautistas del sur nunca podrían aceptar el ministerio de los presbiterianos, mientras que los presbiterianos nunca podrían aceptar los ministerios de los episcopalistas o de los luteranos. Tampoco aceptaría la Iglesia Católica Romana los ministerios de las denominaciones protestantes.
Hasta aquí, hemos visto que en la economía de Dios hay una sola meta y que Dios ha ordenado un solo camino para alcanzar esa meta. Además, a fin de tener el camino único para la meta única debemos estar en la enseñanza y la comunión de los apóstoles. No se puede ver el camino único para la meta única en el cristianismo de hoy porque ellos no están en la esfera de la enseñanza y la comunión de los apóstoles. Hay muchas diferentes enseñanzas en el cristianismo de hoy. Todas estas diferentes enseñanzas hacen que la gente entre en diferentes comuniones, y las diferentes comuniones son divisiones en confusión. En el recobro del Señor nosotros hemos sido traídos al camino único para la meta única conforme a la enseñanza de los apóstoles para estar en la comunión única de los apóstoles. El factor preservador que nos guarda en el camino único para la meta única es la enseñanza y la comunión de los apóstoles. Si permanecemos, vivimos y tenemos nuestro ser en la enseñanza y la comunión de los apóstoles, podemos tener el camino único para la meta única. Si no, seremos descarriados a una situación divisiva y no tendremos la conciencia de que estamos en algo erróneo. Podemos servir a Dios conforme a Su economía neotestamentaria solamente al tomar la enseñanza de los apóstoles y permanecer en la comunión de los apóstoles.

Todos nosotros tenemos la libertad de tocar las puertas de la gente y establecer reuniones en casa. De estas reuniones en casa podemos levantar una iglesia local. Pero si hacemos esto de modo independiente, sin relación con ninguna iglesia, lo que levantaremos será una secta independiente. Una apropiada iglesia local está relacionada con otras iglesias. Debemos acordarnos de que hay iglesias en la tierra que ya existen. Cuando se establezca una nueva iglesia, está debe relacionarse con las demás iglesias que ya existen. Tener comunión con las demás iglesias nos mantiene en la apropiada comunión de los apóstoles, lo cual significa que seremos guardados en la verdadera unidad del Cuerpo de Cristo. Predicar el evangelio, bautizar a la gente y establecer reuniones en casa no se relacionan con la comunión de los apóstoles. Pero convertir esas reuniones en casa en una iglesia local en cierta localidad, eso sí tiene que ver con la comunión de los apóstoles. Tener una comunión independiente en una localidad es divisivo. Por otro lado, los hermanos responsables en la iglesia no deben controlar a los santos. No deben adoptar la actitud de que los santos necesitan obtener permiso de ellos para levantar la vida de iglesia en cierto lugar. Pedir a los santos que obtengan su permiso es ejercer control sobre los santos. El practicar esto es no guardar la unidad de la comunión de los apóstoles.
debemos tener presente que estamos en el recobro del Señor, y la primera característica del recobro del Señor es la unidad. Si perdemos esta unidad, estaremos acabados y ya no seremos más el recobro del Señor. Por eso, debemos estar conscientes de que existe el peligro de que se introduzcan opiniones y enseñanzas diferentes que puedan dañar la unidad.  La bendición que siempre desciende de Dios a Su recobro tiene como base la unidad (Sal. 133). Si perdemos la unidad, perderemos la bendición.

CINCO ASPECTOS DE NUESTRA NORMA


Al llevar a cabo el ministerio neotestamentario, el Señor Jesús nos dijo que Él nunca hizo nada por Sí mismo (Jn. 5:19), que no llevó a cabo Su propia obra (4:34; 17:4), que las palabras que Él dijo, no las dijo por Su propia cuenta (14:10, 24), que no hizo nada según Su propia voluntad (5:30) y que no buscaba Su propia gloria (7:18). Si nos valemos de estos principios para fijar una norma según la cual midamos toda obra cristiana hoy, comprobaremos que casi todas las obras cristianas no se conforman a esta norma. ¿Quién podría afirmar que al participar en la obra del Señor no hace nada por su propia cuenta? ¿Quién podría asegurar que al laborar no realiza su propia obra y que al hablar no habla por su propia cuenta? ¿Quién podría declarar que no realiza nada según su propia voluntad y que no busca su propia gloria? Si podemos afirmar que cumplimos con estos cinco principios, ciertamente tomamos parte en el ministerio neotestamentario de Dios. De otra manera, nos hemos descarriado.

Nuestra constitución no debiera ser meramente algo de lo cual estamos recubiertos, sino que debe ser algo que se haya forjado en nuestro ser. Babilonia la Grande está adornada, o recubierta, de oro (Ap. 17:4), pero el candelero es de oro en su esencia intrínseca. Es de oro intrínseca, básica y esencialmente. En el caso de muchos de nosotros, estamos apenas recubiertos de oro; y lo que está apenas recubierto de oro no podrá pasar la prueba de las “raspaduras”. Una leve raspadura pondrá al descubierto la verdadera naturaleza de una cosa. Si verdaderamente somos de oro, tales “raspaduras” únicamente pondrán de manifiesto que somos de oro. Incluso si alguien pudiese “hacernos pedazos” y luego “molernos hasta pulverizarnos”, ello únicamente mostraría que no solamente somos dorados, sino que somos de oro. Si nuestra naturaleza es la del oro, ello podrá pasar por toda clase de pruebas. El recobro del Señor no valora lo externo, sino lo básico, lo intrínseco, lo esencial.

El tráfico terrestre debe seguir ciertas normas, e incluso el tráfico aéreo tiene sus propias normas; de otro modo, se perderían muchas vidas. Asimismo, para interpretar la tipología de la Biblia, las profecías de la Biblia, así como cualquier pasaje de la Biblia, existen ciertas normas y principios básicos que deben ser respetados.


Si hemos de ser serios con el Señor, debemos tener parte en el auténtico ministerio.

 

11.4.12



PERTENECER A LA IGLESIA
Cualquiera que desee pertenecer a una iglesia en cierta localidad debe satisfacer dos requisitos: debe ser un hijo de Dios y debe vivir en esa misma localidad. Ser miembro de la iglesia de Dios se estipula sólo por el hecho de ser hijo de Dios, pero ser miembro de una iglesia de Dios se estipula en primer lugar por el hecho de ser hijo de Dios y en segundo lugar por el hecho de vivir en cierta localidad.Es sólo porque residimos en un lugar diferente que pertenecemos a una iglesia diferente. La única razón por la cual no pertenezco a la misma iglesia que otros creyentes es que no vivo en el mismo lugar geográfico que ellos. Si deseo estar en la misma iglesia, entonces debo cambiar mi domicilio al mismo lugar. Si, por otro lado, deseo estar en una iglesia diferente de la de aquellos en mi localidad, entonces la única solución a mi problema es mudarme a una localidad diferente. Lo único que justifica la división entre creyentes es la diferencia de localidad.

La vida cristiana normal de la Iglesia. Watchman Nee.

5.12.11

LA NECESIDAD DE RELACIONARSE CON OTRAS IGLESIAS LOCALES



La iglesia está compuesta de los “santos llamados” (v. 2d): la iglesia de los santos, los santificados, los que han sido llamados y sacados del mundo satánico. Nosotros hemos sido llamado por Dios para ser santificados en Cristo. Ya no estamos en el mundo; estamos en la iglesia, la cual ha sido llamada por Dios y santificada en una persona maravillosa, Cristo, quien es nuestro elemento por dentro y nuestra esfera por fuera.


la iglesia genuina es la iglesia de Dios, es la iglesia en una localidad, está santificada en Cristo, y está compuesta de los santos llamados. El versículo 2e continúa con el quinto requisito: “Con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo”. Esta frase larga indica que la iglesia genuina está relacionada con todos los santos que invocan el nombre del Señor Jesucristo en todo lugar por todo el mundo. Pablo no hace mención de la iglesia como la que está relacionada con todos los que han sido bautizados por inmersión o con todos los que hablan en lenguas o guardan el sábado. Más bien, la iglesia está relacionada con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, incluyendo a los creyentes de hoy, los que nos antecedieron y los que vendrán después.


Estar relacionados con todos los santos nos guarda de ser sectarios, de estar aislados o divididos. Sin importar las prácticas particulares, estamos relacionados por Dios en Cristo con toda clase de cristianos, y sin considerar donde estemos, no podemos separarnos de ellos. Sin esta relación, nos quedaríamos aislados y divididos. Si no tenemos nada que ver con otros creyentes, no somos una iglesia local. Más bien, somos UNA SECTA LOCAL, una división local, aunque no tenga un nombre especial, Tenemos que estar abiertos en todo aspecto. Nosotros estamos abiertos a todos los que invocan el nombre del Señor Jesús, sin importar sus prácticas particulares.Un viento de enseñanza que algunos están promoviendo es que toda iglesia local debe ser absolutamente autónoma. La iglesia local es establecida con base en el principio de que debe haber una sola iglesia en una ciudad. En cierto sentido, la administración es por localidad. Por ejemplo, si una iglesia debe partir el pan el día del Señor por la mañana o por la noche, o si debe reunirse en un edificio central o en docenas de salones de reuniones, son asuntos relacionados con la administración local de una iglesia local. Sin embargo, por otro lado, la iglesia es el Cuerpo de Cristo. Es universal. Todos los millones de creyentes salvos a través de los siglos están en este Cuerpo. La vida que está en este Cuerpo es el pulso vital de cada miembro. Es semejante a la circulación de la sangre; uno jamás puede separarla conforme a los diferentes miembros. Refiriéndonos a los diferentes miembros de nuestro cuerpo, tal vez digamos que ésta es la mano y ése es la pierna. No obstante, en lo que a la circulación de la sangre se refiere, no podemos decir que ésta es la sangre de la mano y que ésa es la sangre de la pierna. Por lo tanto, la administración de una iglesia local es, por un lado, local en su administración, pero por otro, no está aislada en su comunicación. No solamente vemos que las iglesias comparten mutuamente las finanzas, sino que también hacen lo mismo con respecto a otros asuntos prácticos. Las iglesias de diferentes localidades se administran por separado, pero no están completamente separadas la una de la otra. Ellas siguen siendo el Cuerpo de Cristo universal y corporativo. Todo el que haga hincapié en la autonomía o independencia de una iglesia local está yéndose a un extremo. Eso destruye la unidad del Cuerpo de Cristo.


Si una iglesia local se aisla y solo tiene relacion con las denominaciones ( y no tiene relacion con otras iglesias locales) se convierte en una SECTA LOCAL, esta es una señal de una verdadera iglesia local.

21.8.11

¿QUIENES SOMOS?

(El siguiente es un mensaje dado por el hermano Watchman Nee en enero de 1934 en la ciudad de Shangai, como parte de la tercera conferencia sobre los vencedores. Este texto se basa en notas que el hermano K. H. Weigh tomó en aquella ocasión.)

Lectura bíblica: Juan 1:22; 2 Pedro 1:12

Quisiéramos contestar la pregunta: ¿quiénes somos? O sea, ¿qué estamos haciendo aquí? En el pasado hemos hablado poco al respecto porque éste es un tema delicado; por eso, no hemos querido hablar de nosotros mismos. No obstante, pese a que no hemos mencionado el tema, frecuentemente se nos pregunta: ¿Quiénes son ustedes? Algunos dicen que somos “La iglesia del avivamiento”, otros nos llaman “La manada pequeña”, y otros dicen que somos la iglesia de “El cristiano” [N. de T.: Watchman Nee publicaba en China una revista llamada El cristiano]. Por tanto, nos gustaría dar respuesta a esta pregunta.

Primeramente, debemos aclarar que no somos otra denominación, ni otro grupo faccioso, ni un movimiento nuevo ni una organización nueva. No estamos aquí para unirnos a otro grupo ni para formar nuestra propia facción. Si no tuviéramos una comisión y un llamamiento especial de Dios, no se justificaría nuestra existencia. Estamos aquí debido a que Dios nos hizo un llamado especial.

CONFIRMADOS EN LA
VERDAD PRESENTE

En 2 Pedro 1:12 se menciona la expresión “confirmados en la verdad presente”, lo cual también puede ser traducido “confirmados en la verdad actual”. Pero, ¿cuál es la verdad “actual”? Todas las verdades constan en la Biblia, y no hay ninguna que no esté escrita allí; sin embargo, muchas verdades se han perdido o han estado escondidas debido a la insensatez del hombre, su infidelidad, su negligencia y su desobediencia. Las verdades han estado en las Escrituras, pero el hombre no las podía ver ni tocar. Mas cuando llegó la plenitud de los tiempos, Dios sacó a la luz verdades específicas durante lapsos específicos y permitió que éstas fueran reveladas una vez más.

Las verdades reveladas recientemente no son inventos nuevos de Dios, sino descubrimientos que el hombre hizo. No hay necesidad de inventar nada, pero sí de descubrir. En las generaciones pasadas, Dios ha revelado diferentes verdades. Durante épocas particulares, El ha permitido que el hombre descubra verdades específicas; este hecho se ve claramente en la historia de la iglesia.

Tomemos como ejemplo a Martín Lutero en el siglo dieciséis: Dios le abrió los ojos para que viera que el hombre es justificado por la fe. Esto no quiere decir que antes de Lutero no existía tal realidad; ya existía la justificación por la fe, pero él la descubrió en una forma más definida. El entendimiento de Lutero fue extraordinario en cuanto a esta verdad. En consecuencia, la justificación por la fe llegó a ser la “verdad presente” de esa era.

Cada obrero del Señor debe preguntar a Dios cuál es la verdad presente. Debemos preguntarle: “Dios, ¿cuál es la verdad presente?” Aunque en la Biblia hay muchos temas importantes y cruciales, es necesario conocer la verdad actual. No sólo debemos conocer las verdades generales, sino que también debemos entender claramente la verdad presente.

LAS VERDADES RECOBRADAS
DURANTE EL SIGLO DIECISÉIS

Desde el siglo dieciséis en adelante, Dios ha estado recobrando diferentes verdades. La era de la Reforma, que transcurrió durante el siglo dieciséis, fue una época de cambios monumentales en el campo religioso. Esto no quiere decir que antes de ese siglo no se hubiese recobrado nada, pues sí se recobraron algunas verdades; sin embargo, desde el siglo dieciséis en adelante hubo cambios notables. Podemos clasificar la historia a partir de la era de la Reforma en cuatro períodos: el primero, la era de la Reforma; el segundo, el período después de la Reforma, del siglo dieciséis al dieciocho; el tercero, el siglo diecinueve; y el cuarto, el siglo veinte.

Primeramente, examinemos la Reforma que Lutero suscitó. Cuando él fue levantado por Dios, vio la luz y propuso que el hombre se volviera a la verdad que está en la epístola a los Romanos. Actualmente, muchos consideran la obra de Lutero como un movimiento político; sin embargo, cuando leí sus escritos y su diario, me enteré de que sus motivos y metas eran correctos. En particular, lo más sobresaliente fue que él recobró la verdad de la justificación por la fe. Por supuesto, Dios no recobró todas las verdades por medio de él, pues aunque Lutero recobró la verdad de la justificación por la fe, no hizo cambios completos con respecto a la iglesia. Por ejemplo, él todavía aprobaba la iglesia estatal y estaba de acuerdo con que ésta fuera parte del estado. Puesto que él no recibió luz en cuanto a estos aspectos de la iglesia, al poco tiempo la denominación Luterana llegó a ser la religión estatal de Alemania. El propio Lutero dijo que la iglesia no debía ser controlada por el estado; no obstante, creía que los asuntos administrativos no pertenecían al Lugar Santo porque eran temporales y pertenecían al atrio. Por tanto, no resolvió esta cuestión de manera cabal. Dios permitió que la administración de la iglesia quedara sin resolverse durante el tiempo de Lutero, y aunque este asunto no fue recobrado, la verdad de la justificación por la fe sí lo fue. Dios desenterró esta verdad de entre las tradiciones, las opiniones y los credos, e hizo que fuese difundida y predicada una vez más. Cualquier persona que hubiera nacido en esa era, debía predicar esta verdad y exhortar a otros a seguirla; de lo contrario, no sería contado como fiel obrero de Dios en esa era.